En un mundo donde la individualidad se exalta como el valor supremo, corremos el riesgo de desconectarnos de la red de vida que nos sostiene. El budismo nos invita a ir más allá del “yo” aislado y reconocer que no existimos separados: somos interdependientes con todos los seres, incluidos los animales y la naturaleza.
En este taller reflexionaremos sobre cómo una visión excesivamente individualista puede alimentar indiferencia o sufrimiento. Exploraremos, desde la enseñanza budista, una práctica que amplía la compasión más allá del ser humano, reconociendo la dignidad y la sensibilidad de todos los seres sintientes.
Un espacio abierto tanto para principiantes como para practicantes que deseen profundizar. 
